Erik Mønroy
Soy un artista interdisciplinario y polifacético; a lo largo de mi carrera he transitado por diferentes géneros musicales, algunos tan distantes entre sí que asumí en algún momento que nada podría conectarlos, hasta que entendí que quien los conecta soy yo, porque cada experimentación musical la he llevado a cabo desde la misma narrativa, la misma identidad vocal y la misma intención de priorizar la belleza de la palabra.Por eso, me he dado la libertad de crear desde ese lugar que me permite conectar con mi esencia artística; hablo de la experimentación y el eclecticismo, así he logrado mantener rasgos de lo tradicional y lo contemporáneo en una sola propuesta musical que representa mis raíces y que mantiene vivas mis ganas de crear al "jugar" con mis diversos gustos musicales.Espero que disfrutes mis canciones, todas nacen desde el lugar más sensible y honesto que tengo.
INGRATITUD: Su letra plantea una reflexión irónica sobre la inconformidad humana: tener muchas cosas resueltas y aún así enfocarse en lo que aun no se tiene.
De algún modo, todos somos niñitos heridos y aunque nosotros no nos hayamos causado las heridas, no sé porqué se siente tan liberador pedirle perdón a ese niño, tal vez porque es lo que alguna vez quisimos escuchar...
Pienso que nos merecemos lo que estamos dispuestos a recibir.
Por eso para mi elegir ser feliz es elegirnos a nosotros mismos y a lo que nos hace bien, porque si algo o alguien nos hace daño, es mejor soltar y priorizarnos.
Un amor genuino y desinteresado, que va más allá de lo pasional, un amor que reconoce en el otro su esencia en su estado más puro, lejos de la superficialidad, y es que dicen que los ojos son la ventana del alma. ¿No?
Si los sueños tuvieran vida propia continuarían con nosotros incluso sin creer en ellos? Esta es una historia de amor y desamor entre el sueño y el soñador, que habla de realización personal y de la búsqueda de la felicidad.

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